Como canciones
tus palabras el recuerdo
me amanece

viernes, 28 de agosto de 2009

El bergantín Lightning

Indagando en los acontecimientos ocurridos en el África Oriental en la primera mitad del siglo XIX entorno a la gentil doncella Federica. Ha llegado a mis manos procedente del almirantazgo británico un documento de indudable interés histórico… y pornográfico. El cuaderno de bitácora del veloz bergantín de su majestad británica Lightning.

El citado documento esta escrito por el capitán del navío Archibald Crab-Louse, en letra cursiva inglesa, y conforme se va avanzando en el, la letra se hace mas tenue y temblorosa. Lo cual sumado a la dificultad de la legua autóctona de los aborígenes de la isla de la Gran Bretaña, me llevara un tiempo traducir.

Pero a modo de adelanto, plasmo en estas páginas algunas de las gloriosas jornadas del citado bergantín

""17 de Marzo del año de nuestro Señor 1831. Avistamos en el horizonte velas triangulares, ante la posibilidad de que se traten de piratas árabes, mando aprestar la pólvora, y limpiar con agua los cañones. La tripulación se puso dirigentemente a la tarea, limpio la pólvora con agua, y apresto los cañones. Ruego a nuestro Señor no se trate de piratas.""

""23 de Junio del año de nuestro Señor 1831. El grumete Peter Stake resbalo en cubierta, produciéndose una brecha de mediano tamaño. Miss Federica Cobbler ante el desconsuelo del muchacho se ofreció a realizarles las primeras curas, para lo que permanecio por el espacio de varias horas con el muchacho en su camarote.
Después de esto, ante la imposibilidad de seguir llamando grumete al muchacho, decido nombrarle cabo de mar. Así mismo se le concede permiso para tatuarse el nombre de “Federica” en su juvenil torso. Y así lo hago constar aquí""

"" 3 de Septiembre de año de nuestro Señor 1831. El primer timonel William Village se presento a su puesto vestido con el traje de novia de su madre. Ante el revuelo causado entre la tripulación y la posibilidad de motín. No toda la tripulación trajo el traje de novia de sus madres a la travesía. Le prohíbo acudir a su puesto de tal forma y vestido, bajo amenaza de no volver a usar el látigo con el""


Según vaya desentrañando el citado cuaderno iré publicando mas fragmentos, que sin duda nos ayudaran a entender, como fue aquella peligrosa travesía.

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