Como canciones
tus palabras el recuerdo
me amanece

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Alguien me dijo, creo que no fui yo, pero no estoy seguro, que ser gordo y feo es una ventaja, y encima tuvo la desfachatez de argumentármelo, y bien por cierto.

Sin entrar en los argumentos escatológicos, me dio uno, que hasta casi me convence, ¡Pues no me dice que siendo gordo, feo, y pobre, si alguien esta contigo es a causa de que te aprecia como persona! Y yo que estaba con la neurona puesta en el España-Chile, dije que si, que visto así, tenia razón.

Pero no, no la tenía.

Que te “aprecien como persona” comporta unas obligaciones casi insuperables, te obliga a hablar con ella, a ser atento, cordial, e incluso afectuoso. ¡Tremendo!

En cambio si eres guapo, y solo te quieren por tu cuerpo o/y dinero, Pues perfecto, con cumplir como un campeón cuando toque, y si acaso comprarle un pedrusco de medio kilo, lo que además comporta el poder vacilar a la dependienta de las pedrusquerias que siempre están de buen ver. Esta todo hecho.

Por cierto… estoy a régimen…

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