Como canciones
tus palabras el recuerdo
me amanece

lunes, 25 de enero de 2010

La maldicion

Descubrió su enfermedad en el cine.

No inmediatamente, no, pero la descubrió.

Tal y como aquellos marineros que poco a poco se asimilaban a barco, al mar por donde navegaban. A el le pasaba la mismo

Lo mismo exactamente no, a él no le crecían estrellas de mar, ni salmonetes, ni sus dedos eran tentáculos de calamar. Él no empezaba a formar parte de un barco de vela

Sobre un hombro le crecía una televisión de dios sabe cuantas pulgadas seria, en un brazo asomaba las esquina del lavavajillas, las piernas llenas de zapatos de niño y libros de texto que todos los años cambiaban.
En su espalda aparecían dibujadas extrañas letras y números, formando palabras, como “Unión Fenosa” “Gas natural” cuyo significado le angustiaba.

Una mano parecía un surtidor de gasolina, y en la otra un neumático demasiado gastado que debía cambiar.

Y sobre su rostro, poco a poco crecía una fea y purulenta hipoteca.

¡Estaba maldito! Dentro de poco no seria mas que otro objeto mas del paisaje, de la nave.

Pero su maldición, su enfermedad, era peor que las de los desgraciados marineros a las órdenes de Davy Jones.

El nunca iría por los mares del sur, el no seria un “pirata del caribe” solo seria parte del polvo urbano, con suerte mortero entre los rojos ladrillos de un barrio nuevo.

.............

Tiemblan las velas
Y el corazón

Ron ron y ron

Hombres de almas negras
Como el carbón

Ron ron y ron

Y su barco
cruzando el mar esta
A su mando
el mas sangriento capitán

Tiemblan las velas
Y el corazón

Ron ron y ron

A los bucaneros
Todos les tienen temor
El diablo también
Les tiene aversión

Y cualquiera mata
Sin compasión
A su amigo intimo
Por un doblón

Por un doblón

Por un doblón

Esta noche va ocurrir algo fatal

Algo fatal
Algo fatal

El tesoro se puede oler
Algo malo va suceder.

Tiemblan las velas
Y el corazón

Ron ron y ron

Hay secretos
Que duermen
Sin compasión

Ron ron y ron

Si se levanta el ancla
Y en barco estas
Ya no hay remedio
Ya no hay vuelta atrás

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