Como canciones
tus palabras el recuerdo
me amanece

sábado, 4 de enero de 2014

Las Bolitas Blancas



Abrió la puerta del armarito y se quedo mirando durante un rato con la mirada perdida, esperando que la caja no estuviera allí.

Pero allí estaba.

La cogió, la abrió, dentro un montón de bolitas, se echo unas cuantas en la mano, y enseguida  las devolvió a la caja, cerro esta, la dejo en el estante, y cerro el armario.

Volvió a la sala, se sentó en el sofá, mirando alternativamente, la tele, el libro, el ordenador, sin decidirse por cual, lo único que quería era poder olvidar, quitarse esa angustia que le atenazaba el vientre, y la hacia sentir ganas de llorar.

Pero ya no le quedaban lágrimas.

Se decidió por el teléfono.

Llamo a su madre, esperando una palabra amable, y solo obtuvo, un “¿Qué quieres?”

Luego llamo a una amiga.

-- Hola –
-- Hola, ¿Que tal estas? – contesto la amiga
-- Mal, muy mal, no consigo quitarme la angustia y la pena –
-- ¡Quieres dejarlo ya! Ya no tiene remedio, olvídate –
-- No puedo –
-- Oye te dejo, ya me cuentas luego, que estoy tomando algo con un amigo –

Colgó.

Y ella se quedo mirando el teléfono hasta que la pantalla se apago, sin saber que hacer, sin saber a quien gritar su angustia.

Durante un tiempo permaneció escuchando el silencio.

Y entonces se decidió.

No soportaría mas esa angustia.

Volvió a abrir el armario, abrió el bote y empezó a meterse las bolitas blancas en la boca, primero de una en una y luego a puñados, hasta que casi le costaba tragar, y así hasta que la caja quedo vacía.

La volvió a cerrar, y como avergonzándose de lo que había hecho dejo la caja otra vez en el armarito, a pesar de que ya estaba vacía, sin contenido.

Se miro al espejo como despidiéndose de su cuerpo.

Y entonces se dijo en voz alta:

-- ¡Pero cómo me gustan los conguitos de chocolate blanco! ¡A la mierda todo, si no me cabe la falda, me da igual!  Y ahora me voy a hacer un bocata de panceta, y como me quede con hambre, en el aceitico que suelte la panceta, un huevo frito –

-- Y una cervecita, ¡O dos! –

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